Hechos antes que juicios

Recuerdo que hace un tiempo me encontraba impartiendo un seminario sobre liderazgo en una empresa. A dicho taller formativo asistía todas aquellos empleados que tenían la responsabilidad de gestionar personas, directivos y mandos intermedios. Iniciada ya la tercera sesión del programa y pasados 30 minutos desde su inicio, entró con retraso el responsable de almacén y se sentó dispuesto a continuar con la formación (en las anteriores sesiones había llegado a la hora). Nada más ocupar su asiento, escuché como el director de operaciones, su superior, le decía: “Macho, como se nota que te interesa poco la formación porque mira a qué hora has entrado”. Nuestro Responsable no contestó. Quizás porque no quería perderse más sesión formativa, o por miedo a su jefe…Lo interesante de este acontecimiento ocurrió en el descanso del taller. Quién había llegado tarde se me acerco para darme explicaciones sobre el motivo por el que había llegado tarde: “Javier, quiero pedirte disculpas por el retraso pero… justo cuando íbamos a parar para comer (el curso se iniciaba a las 16:00 h), hemos tenido un problema importante con una mercancía que todo el equipo hemos tenido que dar implicarnos para poder solucionar la situación, y he venido nada más acabar”. “Muchas gracias por la información. Ah, una pregunta, ¿has podido comer al final”, le comenté. “No, no me ha dado tiempo. Prefería asistir al curso y ya tomar un bocado en el descanso”. Nada más decirme eso, le comenté que ya habíamos hablado suficiente y que se marchara a comer en ese instante.

 

¿Le importaba o no la formación?. ¡Pues claro que sí!. Sin duda era de las personas más interesadas en el curso, aunque su jefe pensó/interpreto/valora/juzgo que no era así.  Lo ocurrido me sirve de ejemplo en mis talleres para hablar sobre la importancia de hablar con hechos, de describir situaciones antes que valorar llegando a juicios quizás equivocados y erróneos.  El ser humano se encuentra incómodo en la incertidumbre, no le gusta enfrentarse a situaciones en las que no entiende el significado de la misma. Esta incomodidad hace que busque reducir esta falta de información a través de juicios e interpretaciones que aumentan la comprensión aunque a veces puede llevarnos interpretaciones precipitadas y con mayor riesgo de error. Los problemas que unas valoraciones inadecuadas pueden provocar en el caso de estar hablando sobre personas y su comportamiento, son mucho más graves que en otras situaciones por las consecuencias que puede acarrear.

 

Para concluir quiero compartir con vosotros  una frase que refleja lo comentado y que dice así: “antes de juzgar, busca la verdad; antes de lastimar, ponte en su lugar”. ¡Me encanta!, cuanta sabiduría en una sola frase. ¿Pierde credibilidad si os digo que me la encontré escrita en un sobre de azúcar en una cafetería?. Espero que no…

 

Gracias por tu tiempo, lo más valioso que tienes, y no olvides desarrollar tu talento y el de tu equipo.