“… la manada sobrevive” – Juego de Tronos y trabajo en equipo

¡Ojo!. Esta entrada esta repleta de spoilers.

Si eres tan fan como lo soy yo de la serie “Juego de Tronos”, el último capítulo de la séptima temporada emitido ayer te habrá dejado alucinado. ¡Qué tengamos que esperar dos años para ver la continuación es una tortura!.

Casi al final del mismo, Sansa y Arya en Invernalia hablar sobre su padre Ned Stark, y  todas las enseñanzas que este les transmitía. Sansa, nueva señora del norte como consecuencia de la ausencia de su “hermano” Jon Targaryen, .. ups quiero decir Snow, recuerda unas palabras que les decía su padre:

“Cuando cae la nieve y sopla el viento blanco, el lobo solitario muere pero la manada sobrevive”

La primera vez que escuchamos esta afirmación fue cuando Ned Stark le dice a su hija Arya en el primer libro de la saga:

“Deja que te diga algo sobre los lobos, hija. Cuando cae la nieve y sopla el viento blanco, el lobo solitario muere pero la manada sobrevive. El verano es tiempo para riñas y altercados. En invierno, tenemos que protegernos entre nosotros, darnos calor mutuamente, unir nuestras fuerzas”.

Con el ejército de caminantes blancos atravesando el muro, la única forma de conseguir derrotarlos es uniendo fuerzas. Un reino solo, un rey en solitario sin la ayuda de los demás, no podrá impedir el avance mortal del Rey de la Noche, sus muertos vivientes, y esa arma de destrucción masiva con la que cuentan ahora, el Dragón muerto de Daenerys.

Como en el mundo empresarial, como en la vida, es posible que a corto plazo y en contadas ocasiones, un único individuo pueda conseguir sus metas. No obstante, alcanzar metas excelentes requiere de un equipo de personas que se apoyan entre ellos, que cambian el simple “YO” por el “NOSOTROS”  mucho más poderoso. Que entienden que la INTERDEPENDENCIA entre los miembros de un equipo, el: ” yo te necesito igual que tú a mí”, es el único camino para alcanzar metas superiores y resultados excelentes. solo así se podrá ganar la guerra, no una única batalla. Para ello es necesario pensar en global, más allá de la visión cortoplacista de nuestras funciones y nuestro trabajo diario, teniendo siempre presente el propósito final al que cada trabajador de la empresa sirve. No es tu puesto, ni tu departamento, es la compañía y los objetivos de esta los que de verdad importan y deben marcar nuestra acciones.

Solo la unión de todo Poniente acabará con el ejército de la noche,… ¿o no?. Habrá que esperar un largo y oscuro invierno sin Juego de Tronos para saber la respuesta.

Gracias por tu tiempo, lo más valioso que tienes, y no olvides …¡desarrollar tu talento y el de tu equipo!

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