El increible poder de las palabras

En primer lugar quiero pediros disculpas. Son numerosas las personas que han contactado conmigo para preguntarme el motivo por el que no publicada entradas con la frecuencia con la que lo hacía hace unos meses. La respuesta que les doy a ellos, y admito que no es excusa, es la mismo que os digo aquí. Carga de trabajo. He ido, y voy, con mucha actividad formativa, consultoría y conferencias hasta final de año, lo que me obliga a viajar bastante y a disponer de muy poco tiempo. Bueno, dicho esto me centro en lo importante.

Hace unos meses estaba leyendo el interesante libro Vivelo de Jairek Robbins (seguro que te suena el apellido ya que es hijo del conocido gurú y comunicador Anthony Robbins), y me tope con un párrafo que me dejó perplejo. En él hablaba sobre el famoso experimento llevado a cabo por el investigador Masuru Emoto, quien probó como el pensamiento y lenguaje humano podía impactar sobre la conservación del arroz blanco en el agua. En el breve video  que encontrarás más abajo, aparece explicado el experimento:

 

Seguro que si no lo habías visto antes te habrás quedado sorprendido. Gracias a este experimento, Emoto probó como nuestros pensamientos y la verbalización de los mismos pueden afectar al mundo físico. Y si se puede conseguir con arroz,… ¿por qué no van a poder hacer lo mismo con nuestro cuerpo humano?.

Por supuesto que no somos supehéroes capaces de modificar la materia a nuestro antojo, ni jedis con poderes sobrenaturales. Pero lo que está más que probado, y estas investigaciones lo reafirman, que nuestro pensamiento ejerce un papel fundamental en nuestra vida. Somos lo que pensamos. Nuestra mente es la que dirige nuestras acciones por lo que si queremos desarrollar todo nuestro talento y potencial, es imprescindible contar  con una mentalidad positiva que haga que florezca estas competencias, libre de creencias limitadoras y repleta de pensamientos poderosos.

Cualquier cambio que queramos iniciar en nuestra vida, debe empezar en nuestra mente. La gestión del talento propio y de otros, pasa por una revisión de los pensamientos que poseo sobre mí mismo y sobre los demás. Solo así se podrá crear un cambio real en los hábitos y patrones de comportamiento.

Gracias por tu tiempo, lo más valioso que tienes, y no olvides …¡desarrollar tu talento y el de tu equipo!

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